Crónica del festival Pròxims en el Poble Espanyol de Barcelona | Waaau TV


Crónica del festival Pròxims en el Poble Espanyol de Barcelona | Waaau TV.

El festival Pròxims celebró ayer su segunda edición en el Poble Espanyol de Barcelona, la primera de las tres citas que tiene previsto celebrar a lo largo del verano, puesto que le seguirá otra en Begur el cuatro de agosto y otra el día diecisiete en Porta Ferrada. La velada de ayer dejó con buenas sensaciones a los asistentes, aunque con el interrogante planeando encima de sus cabezas de si llegará a celebrarse una tercera edición. El Pròxims no consiguió llenar la plaza central del Poble Espanyol. El tránsito dentro del espacio era muy cómodo y no se formaron colas destacables ni en las barras ni en los puestos de comida. Un placer para el asistente y un dubitativo negocio para los organizadores. Veremos como conjugan 2013 y el festival Pròxims.

En el plano musical la jornada empezó a las siete de la tarde con el concierto de Litoral y su propuesto de folk mediterráneo y desenchufado. Les siguieron Surfing Sirles, con el combativo Martí Sales a la cabeza, dejando buena cuenta de su punk energético y contestatario. Cuando empezaba a ponerse el día llegaron La Iaia, que fueron los primeros en reunir un público considerable. El trío de Vic presentó las canciones de su disco debut ‘Les ratlles del banyador’, su primer trabajo después de conseguir asomar la cabeza ganando el concurso de talentos Sona 9. La Iaia se mostraron correctos y fueron capaces de dar vigorosidad y cuerpo a sus canciones, con un punto más energético de lo que deja verse en su disco. Además, aderezaron su directo con cañones de confeti y una versión de Antònia Font que se llevó la ovación y el coro por parte del público. Posteriormente llegó el turno de Maika Makovski y su portentosa banda llena de buenos músicos. La mallorquina dirigió desde la primera línea de fuego, armada con teclados, guitarra y micrófono, el combo de rock y actitud añeja que destila su directo. Makovski dejó ver todo el magnetismo que atesora y su capacidad para despertar el ritmo entre los más mandriles. Ella y su banda repasaron los temas de el que es ya su quinto álbum ‘Thank you for the boots’, sin olvidar temas ya clásicos como su ‘Lava love’, la canción oscura y musculada que nos recuerda tanto a la televisiva ‘True blood’.

El Pròxims seguía desarrollándose con pulcra puntualidad y los artistas seguían subiéndose al escenario. Esta vez, pero, lo hicieron todos a la vez. Los organizadores del festival, acompañados por todos los participantes artísticos, se juntaron encima la tarima para leer un comunicado contra la subida del IVA que afectará, entre otros, a los productos culturales. El cantante de Mishima, David Carabén, leyó un comunicado conjunto que mostraba la preocupación y el rechazo del sector cultural a las políticas de subida de impuestos puestas en marcha por parte del Gobierno español. Carabén acabó de leer el texto con un elocuente “Quina merda!” (Menuda mierda!) que arrancó el aplauso de los asistentes. Después Martí Sales, frontman de Surfing Sirles, leyó un fragmento de Joan Brossa que llamaba a la movilización social para parar este exabrupto político. Aplausos y algún tímido pero firme puño al aire.

Pasada la reclama unitaria fue el turno para The New Raemon. Ramon Rodríguez repasó de forma elegante y dinámico todos y cada uno de sus trabajos, incluso su ‘EP’s reunidos’ y su proyecto colaborativo con Francisco Nixon y Ricardo Vicente. Sus canciones sonaron vigorosas gracias, especialmente, a la calidad atesorada por el grupo de músicos que le acompañan. The New Raemon, a pesar de presentar una propuesta un poco descontextualizada para casi cerrar el cartel, ofreció un muy buen concierto recordando toda la extensa lista de clásicos que le acompañan. A él y a unos cuantos, que hace tiempo que se ven reflejados en sus letras de desamor y desespero. ‘La cafetera’ o ‘Sucedáneos’ fueron dos de las que se llevaron mayores coros y a reafirmaciones con la cabeza entre el público. Así pues, cruzamos la medianoche para llegar el encuentro que todo el mundo esperaba, cual grupo de esplai caminando hacia la cima de un pico. Mishima llegaron puntuales y pletóricos. Abordando un set similar al de su gira de presentación de su último disco, ‘L’amor feliç’, que les está llevando por todo el territorio. Los chicos de Carabén ejercieron a la perfección su papel estelar que les tenía reservado el Pròxims. Cada vez más acomodados en la cohabitación con escenarios grandes, con público entregado. Ejecutando coral y profesionalmente todas sus piezas de pop luminoso. Abordando la mayoría de cortes de su reciente LP, sin olvidar la larga lista de clásicos que van acumulando al largo de los años. Canciones como ‘Un tros de fang’, ‘Miquel a l’accés 14’ o ‘Qui n’ha begut’, que con el paso del tiempo van atesorando patina épica y aroma de hit referencial. Entre las nuevas composiciones destacar gigantescas melodías como ‘Els crits’, ‘La vella ferida’ o ‘No obeir’. Esta última que llega ya acompañada con coros del público, de corte hooligan, y que llevan la senda de convertirse en santo y seña de sus directos. Largos aplausos, dos bises, y ovación justificada. Mishima son el mástil y el espejo dónde se refleja la actual escena Barcelona.

Con ello, finalmente, llegó el cierre de este Pròxims 2012. Una propuesta con buenas intenciones y corta vida, de la que se plantean dudas para venideras ediciones, vista la mejorable presencia de público y el abarrotado calendario festivalero en nuestro país. El futuro dictará sentencia, pero mientras tanto ya hay dos ediciones exitosas en el recuerdo y un buen repaso artístico a la actual escena musical independiente de “casa nostra”.

La subida del IVA y el encarecimiento del acceso a la cultura | Binaural.es


La subida del IVA y el encarecimiento del acceso a la cultura | Binaural.es.

Desde los tiempos del ‘No a la Guerra’ no veíamos al sector cultural de este país gritando en el mismo sentido y de forma tan vehemente. Esta vez no es para mostrar su desacuerdo por la intervención española en un conflicto bélico internacional, sino por la decisión del Gobierno del PP de subir el IVA de los productos culturales hasta situarlo en el 21%. Un decisión incoherente de un partido de derechas ha vuelto a servir para que la cultura muestre su indignación y preocupación de forma conjunta. Pero vayamos paso a paso, para saber qué es lo que ha decidido el Ministerio de Hacienda con las tasas impositivas relativas al consumo en la cultura.

El IVA (Impuesto del Valor Añadido) es un impuesto indirecto que grava la acción de consumir. Cualquier transacción comercial debe generar un IVA. El hecho de ser indirecto consiste en qué no es el consumidor final quién rinde cuentas con Hacienda, sino que es el vendedor quién tiene que liquidar con el Estado el valor impositivo de los productos que ha vendido; aunque sea el comprador el que soporte la carga del impuesto. En España, el IVA estaba cifrado en el 16%, pero el anterior Gobierno socialista lo fijó en el 18%, para intentar recaudar más ingresos fiscales. La novedad de la actual subida del IVA es que el PP ha decidido situar el IVA en el 21%, aumentándolo tres puntos más esta vez. El drama, pero, se produce en la variación ejercida en los tipos de IVA existentes. Existen tres tipos de IVA según el tipo de producto. El general (21%), el reducido (8%) y el súper-reducido (4%). Esta división existe porqué se considera que hay productos que necesitan de protección, por su importancia, respeto al gravamen impositivo. Entre los productos de IVA súper-reducido se encuentran, por ejemplo, los elementos de primera necesidad, como los alimentos frescos o los productos para la higiene. Entre los del IVA al 8% encontrábamos, hasta esta reforma, los productos culturales. La cultura y sus bienes, por su importancia para la formación, educación y prosperidad de la sociedad, se consideraba que debían pagar menos impuestos. Pues bien, el Gobierno de Mariano Rajoy, ha decidido modificar este criterio y situar los productos culturales dentro de los que han de pagar un IVA general. Lo que quiere decir que pagarán un 21%, en lugar del antiguo 8%.

Así pues, las entradas a los conciertos, al cine, a los museos, los libros, las compras del arte tendrán que tributar el 21% de lo que cuestan, en lugar del ocho por ciento. A la práctica, si una sala de conciertos ponía una entrada a un precio de 10 euros, tenía que pagar a Hacienda 0’8€ en concepto de IVA. Ahora tendrá que pagar 2’1€ por cada entrada vendida. Esto significa que les productores culturales tienen dos vías para asumir el impuesto: reducir su margen de beneficio o subir el precio de las entradas para que sea el consumidor el que absorba el nuevo impuesto. Cualquiera de las dos supone consecuencias dramáticas. Reducir el margen de beneficio no hará más que castigar un sector que ya sufre una severa crisis estructural dentro del contexto de crisis económica general. Por el contrario, aumentar el precio del producto cultural comportará una fuerte caída del consumo, en un sector que ya padecía pérdidas titánicas. En este sentido, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, en una de sus habituales proposiciones alabando el sinsentido, ha propuesto a las empresas del sector que compartan la subida con los consumidores. Es decir, que pringue un poco todo el mundo, así seremos todos un poquito más desgraciados aún.

El sector cultural ha reaccionado con airosa protesta a esta decisión del ejecutivo español. La Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC) emitió un comunicado dónde desgranaba los elementos negativos de la reforma. A grandes trazos alertaba de la reducción que se producirá de la oferta y del consumo cultural, de la limitación que supondrá de la diversidad cultural, de la destrucción de multitud de puestos de trabajo, y del incremento de las desigualdades sociales. Un cúmulo de consecuencias negativas que ubican la situación cultural en España en una auténtica encrucijada de imprevisible desenlace. Desposeer a la cultura de un tratamiento impositivo especial no puede conllevar a nada más que descenso del consumo cultural y, de retroceso, del nivel cultural de este país. Con todo, la cultura tendrá que volver a emprender un proceso de reinvención para poder parar las consecuencias de este duro golpe.

 

Vídeos de los Ray-Ban Unplugged en el Primavera Sound 2012 | Waaau TV


Vídeos de los Ray-Ban Unplugged en el Primavera Sound 2012 | Waaau TV.

Un verano que no es tanto. El calor parece sufrir vergüenza adolescente y solo se deja ver en plenitud en contadas ocasiones. Un verano que no es tanto pero que sí conlleva los mosquitos, las canciones sobre barbacoas, las reposiciones en televisión y las ventanas abiertas. Un verano a medias que no nos convence y que cambiaríamos rápidamente para volver a la primavera. Al despertar canicular y la astenia sonrojando la piel. Primavera con mayúsculas, en el Fòrum de Barcelona. Volver al Primavera Sound para encintarnos las pulseras y gozar del cálido directo de bandas electrizantes. Conciertos diferentes y estilísticos, como los del escenario Ray-Ban Unplugged. Un pequeño oasis situado a medio camino entre varios de sus hermanos mayores. Dónde cabía prestar atención para no perderse joyas de paladares selectos. Momentos ya vividos con los que sólo queda el gozo de relamer el recuerdo. Pulsar el play y revivirlos mediante los vídeos de algunos de aquellos directos sorprendentes. Olvidarse de este verano de saldo y volver a la melódica primavera.

Por el escenario Ray-Ban Unplugged pasaron varios artistas. Cada uno con su acento y su propuesta diferenciada. Uno de los que más publico congregó fue el aragonés Bigott. El surrealismo vestido de pop de este orador aventajado de barba desaliñada. Con el acompañamiento de su banda y el papel estelar de Paco Loco a la guitarra, Bigott deja buena muestra de sus canciones a ratos coloristas, a ratos afectadas. Bigott es diferente. Canta en inglés pero no lo habla. Asimismo expresa tanto que nos parece haber nacido en Cambridge. Pura evocación artística.

Otra de las actuaciones destacadas que pudimos ver en el escenario Ray-Ban Unplugged fue la de Sharon Van Etten. La chica de rostro frágil y vestido de gasa llenó el pequeño escenario con su folk vitalista de raíz norte-americana. La combinación equilibrada del ajetreo neoyorquino con el peso de la tradición musical del país de las barras y las estrellas. Sharon Van Etten encandiló a los que ya conocían de las bondades de sus canciones y también a todos aquellos que, mientras pasaban, tuvieron que pararse a poner cara a aquella melosa voz que cantaba poesía y empaquetaba porciones de belleza a base de guitarras y certeras palabras.

Olivemoon. Folk forestal para construir cabañas de madera. | Binaural.es


Olivemoon. Folk forestal para construir cabañas de madera. | Binaural.es.

Guitarras melódicas, mandolinas, ukeleles, violines, violas, teclados, xilófonos, glockenspiels, panderetas, didgeridoos y mares de voces vocales. Una fiesta multitudinaria de sonidos, texturas y atmósferas. Canciones que crecen y crecen hasta que parece que vayan a reventar. La conjugación perfecta de múltiples elementos en un resultado grandiosamente esculpido. Esto es Olivemoon. Una auténtica delicia que pronto va a dejar de ser un pequeño secreto conocido en Barcelona.

Olivemoon nace de la mano de los músicos Marc Navarro y Jona Oliva, a los que se han ido uniendo sucesivamente Ignasi Canals, Kim Peratt y Laura Resina. Todos son multinstrumentistas, algunos con formación clásica, y con mano para los instrumentos tradicionales. Este hecho, unido a su gran capacidad creativa y orientación para la experimentación, provoca unas muy buenas condiciones de partida para saber que se está delante de un enorme producto musical. Olivemoon habitan perfectamente, cual gacela en la sabana, en esta fértil campo que es en estos momentos la escena Barcelona. Un buen producto, una personalidad diferenciadora, habilidad con las herramientas digitales, difusión guerrillera del boca-oreja, y ganas de hacer música. A ello le tenemos que sumar la adoración que les tiene algún tótem de alguna radio catalana y, más recientemente, el aparecer como banda sonora de un anuncio de agua carbonatada. Los primeros ítems son la buena base. Los segundos son los que les pueden llevar a marcar el paso en poco tiempo.

Olivemoon solo tienen editado un precioso y artesano EP titulado ‘The Thickest Forest’. Un denso y frondoso bosque de ocho canciones. Ocho pistas talladas a raíz de una portentosa madera que sustenta la base, y con unas verdes y prolíficas hojas que se convierten en el mejor y lleno de savia de los adornos. ‘The Thickest Forest’ es también el título del primer corte; una especie de introducción instrumental dónde podemos sentir la huella de la multitud de instrumentos que iremos encontrando por el paseo. A ella le siguen piezas grandilocuentes como ‘A cliff’ y ‘As We Grow’. Esta última una portentosa canción con aroma a hit. Unos bellos acordes de guitarra y la personal voz de Marc Navarro marcan el sendero.

Harmonías de sensación silvestre pero de acabado perfeccionista. Compases que parecen ir engrandándose para llegar a la eclosión instrumental, gracias al fabuloso trampolín de la sección de cuerdas. Pura maravilla. Seguidamente, podemos encontrar piezas más afectadas y pausadas, como ‘Washing Machine’. Un auténtico masaje con aroma a eucaliptus que puede hacer arder cualquier invierno. Una pieza que emociona la primera vez de escucharla. Y las siguientes treinta también. Emoción y jerséis de lana gorda que acompañan por todo este ‘The Thickest Forest’. Sensación cálida que no molesta aunque sea verano y todas las ventanas de casa estén abiertas de par en par. Unos marcos aperturistas que deberemos mantener para cuando llega ‘Feeling High’. Western de barbas pobladas y espuelas doradas. Una calmada invitación al baile. Épica “boniverista” que hace del crescendo su mejor arma. El pasaje instrumental que ejerce la cordada entre la introducción y el estallido.

Una cima que escalar para disfrutar de este paisaje lleno de verdes, amarillos y marrones. Madera bien tallada en instrumentos que suenan tan bien y tan nítidos. Olivemoon son una muy buena noticia que contar cada pocos días. Porqué una vez escuchas ‘The Thickest Forest’ no puedes pasar muchas jornadas sin volver a él. Artesanía, vitalidad comedida y esperanza forestal.

Puedes escuchar y comprar las canciones de ‘The Thickest Forest’ de Olivemoon en su página web.