[Crónica] Festival Cruïlla Barcelona 2013 (5/6 de julio) | Binaural.es


El festival Cruïlla ha vivido este pasado fin de semana su sexta edición en el recinto del Fòrum de Barcelona. El evento ha clausurado con aceptables resultados unas jornadas marcadas por una mezcla de estilos tanto en las actuaciones artísticas, como del público asistente, conformando un acento muy propio y que solo el Cruïlla puede ostentar a defender.

El Cruïlla ya ha vivido su sexta edición. Han pasado dos días de conciertos, actuaciones más y menos destacadas, de buen rollo y divertimento en general. Este festival barcelonés ha conseguido asentar una manera de hacer y de ser muy personal. Su lema para este año rezaba “We are music”. Dando a entender que lo que mueve a sus organizadores es la música en si misma. Sin los envoltorios que muchas veces visten todo lo que la rodea. No existe un estilo específico a la hora de calibrar el cartel artístico. Éste es una mezcla de world music, sonidos negros, algo de pop alternativo y varios artistas de difícil ubicación estilística. Ello comporta una divertida variedad en el público asistente. Pisar el cemento del Fòrum durante el Cruïlla nos pude permitir ver en un solo barrido ocular a un hipster recalcitrante, un rastafari de carné y la típica guiri rubia que podríamos encontrar en Glastonbury. Todo vale y todo cuenta. Además el Cruïlla piensa el espacio del Fòrum para que puede vivirse de una forma apacible. Prioriza el espacio entre escenarios. Otorga importancia a las zonas de descanso y comida. Incluso pone una zona de juegos extraños para los niños (y también algunos más crecidos que deciden quitarse edad alcohol mediante). En definitiva, es un festival diferente. Que tiene mucho menos públicos que certámenes precedentes en el calendario, pero que de ello sabe hacer una virtud.

Para esta sexta edición había programados dos cabezas de cartel indiscutibles. Los primeros eran Suede, unos de los abanderados del brit pop noventero, y que también han decidido subirse al carro de los reencuentros y las reapariciones. Ellos encabezaban la noche del viernes en el escenario Estrella Damm. La formación supo responder a las expectativas generadas combinando con acierto las canciones de su disco de vuelta, “Bloodsports”, con clásicos indisolubles como “Animal Nitrate” o la pegadiza “Trash”.

 

Es de remarcar la capacidad de Suede para generar interés con su material más nuevo, muy decentemente defendido. Hecho que no puede verse en algunos de sus coetáneos que también han decidido estar de vuelta en los escenarios. Y si los reyes del viernes eran ellos, el trono del sábado tenía solo un asiento. Dorado y con velludo blaugrana. Indiscutiblemente fue Snoop Dogg quien se sentó en él. Entre sus seguidores había un poco de incertidumbre sobre este directo, dado la última reencarnación del artista de Long Beach en Snoop Lion y su derivación hacia sonidos cercanos al reggae. Pero The D-O Double G no decepcionó a quienes les esperaban. Tiró de su rap más identificativo, de varios de sus grandes temas y puso todo el espectáculo necesario para hacer pasar una velada sublime. Acompañado de dos MC’s, dj, algunos músicos y tres exuberantes bailarinas, Snoop sacó a relucir su carisma y convirtió el escenario Estrella Damm en una marea de brazos en alto y flow corporal. Supo acordarse de Dr. Dre, de Justin Timberlake y del clásico sampleado de House of pain “Jump Around”. Recital de versiones y clásicos propios. Todo pensado y calculado para el deleite popular y manifestar su voluntad de no abandonar el reinado del rap que tanto le gusta ostentar. Y fumándose un cigarro manufacturado de tamaño bíblico, recitando los compases de “Young, Wild & Free”, y sentenciando con un “Smoke weed motherfuckers”, Snoop Dogg abandonó el escenario dejando atrás una grandísima actuación.

 

Todo esto lo referente a los grandes cabezas de cartel, pero el Cruïlla de este año tenía también una segunda línea de artistas nada desdeñable. En la primera jornada cabe destacar la actuación de Billy Bragg. El cantante de Essex actuó en el escenario Time Out con una actitud muy combativa. Cada canción venía presidida por una arenga política. Aunque en algunos momentos hacía decaer el ritmo del concierto, sin duda es de celebrar poder ver artistas con ideas meridianas y con capacidad para el guiño social. Destacar su apoyo al matrimonio homosexual y a las referencias de hastío hacía el conservadurismo en su Gran Bretaña natal. En lo musical reseñar su buena combinación de piezas nuevas, como la bella “No one knows nothing anymore”, con clásicos que deberían enseñarse en las escuelas como “A new England”. Posteriormente, los artistas caseros tomaron el protagonismo. Primero, los madrileñosToundra que electrizaron la carpa-escenario del Periódico. Bordaron su actuación dejando claro que en esto del post-rock ellos son los que cortan el bacalao en nuestro país. Más tarde, los catalanes Standstill presentaron su espectáculo “Cenit” en el escenario Time Out. Una nueva muestra del ingenio de los chicos liderados por Enric Montefusco, combinando luces, proyecciones y visuales con las composiciones monumentales de su nuevo disco “Dentro de la luz”. No decepcionaron en absoluto, y su directo sigue sonando potente, arrebatador e inspirador como pocos.

Finalmente, la noche tuvo un atronador colofón con la actuación de The Suicide of Western Culture. El dúo barcelonés se encuentra en un estado de forma espectacular, y lo demostraron en el escenario del Periódico. Ante unos cuantos fieles, TSOWC sacaron a relucir todo su arsenal analógico, esta vez con guitarra distorsionada incluida, y desgranaron los temas de su reciente nuevo disco “Hope Only Brings Pain”. Su directo es una auténtica bofetada. Un ir y venir de ráfagas, crescendos, eclosiones y texturas rugosas.

En cuanto al sábado, uno de los nombres esperados era el de Morcheeba. La banda británica presentó su nuevo disco “Blood Like Lemonade” delante de un buen número de espectadores, en el escenario Deezer. Parece que los ingleses siguen en buena forma y pueden dar gracias de la vuelta de su vocalista Skye Edwards. El sonido de Morcheeba no puede entenderse sin su voz ni sin su presencia escénica.

Más tarde, fue el trombonista y trompetista Trombone Shorty el que hizo bailar y pasar un muy buen rato hedonista a los presentes en el escenario Time Out. Su música sureña llevó hacia una realidad paralela ambientada en Nueva Orleans. Clásico y efectivo. Muchas veces los programadores se dejan llevar por la contemporaneidad y olvidan que las raíces si siguen puestas ahí será porqué sustentan alguna cosa. Finalmente, también cabe mencionar la actuación de Fermín Muguruza con su Kontrakantxa, un espectáculo donde repasa sus más de 30 años de música y compromiso político. El músico euskaldun tocó todos los palos que ha ido probando durante su prolífica carrera, sin dejarse clásicos, ya no musicales sino sociales, como el “Sarri, sarri”. Bi Batu!

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Entrevista a Alberto Guijarro, director de San Miguel Primavera Sound | Waaau TV


Entrevista a Alberto Guijarro, director de San Miguel Primavera Sound | Waaau TV.

El Festival San Miguel Primavera Sound ha ido ganando tanto peso durante los últimos años que ya no cabe en una sola estación meteorológica. Las noticias relacionadas con el festival, los eventos que han ido surgiendo a raíz del mismo, así como los numerosos conciertos y actos bajo su sello se han ido extendiendo largamente por todo el calendario. Por ello debe ser que Albert Guijarro, uno de los directores del festival y responsable de la Sala Apolo de Barcelona, sea un hombre atareado. Un personaje que lleva muchos años militando en los subterráneos musicales, y que desde un tiempo a esta parte ha visto como su trabajo y dedicación daban jugosos frutos. Las entrevistas, las apariciones en los medios y el encontrarse en una posición de responsabilidad, pero, no le han privado de poder seguir hablando de música con prisma de fan. Ni tampoco de dejar de mostrar su entusiasmo con todo lo que va generando el festival de música alternativa más grande de Barcelona.

En este sentido, una de las joyas de la casa, es el Primavera Club. Un festival invernal que permite a los programadores jugar con el riesgo y con un halo más personal en las apuestas programáticas. Hace pocos días se dio a conocer el cartel de la edición de 2012, que contará con nombres comoCat Power, The Vaccines, Los Planetas, Antònia Font, Little Wings o The Field entre muchos otros. Una propuesta que sirve para asentar el modelo de festival después de unos cuantos años funcionando. Sobre ello Albert Guijarro explica que “el festival se consolida a nivel de fechas, y de la doble sede en Barcelona y Madrid. Asimismo vamos mutando el formato de festival porqué nuestra idea original es muy difícil de llevar a buen puerto. La idea del Primavera Club siempre había sido usar el máximo de clubes y conciertos, pero los espacios están muy lejos unos de otros y esto lo hace inviable. Hemos intentado apostar por este modelo durante los últimos años pero la propia estructura de las ciudades no lo ha permitido. Ahora hemos reducido el nombre de salas e intentaremos al máximo evitar solapamientos de conciertos.” Consideraciones logísticas que no dejan de lado el sustento del asunto: la propuesta artística. En el cartel de este año destaca la programación de un buen puñado de showcases, como los de los sellosBCore, Boston Pizza Records, El Genio Equivocado, etc. “La mayoría de los showcases programados son de sellos de Catalunya. Queremos dar voz a los sellos que están trabajando en dar forma y personalidad a sus marcas y a los grupos que llevan. Y con el showcase conseguimos no solo programar conciertos, sino también hablar de un sello discográfico que está haciendo un trabajo. Pienso que ésta es una parte importante que debemos apoyar para dar vistosidad a toda esta gente que esta trabajando” nos comenta Albert. En este sentido, el tema de los artistas de casa dentro de grandes festivales, nos lleva a la polémica surgida durante el PS2012 sobre el supuesto menoscabo hacia los grupos locales que se estaba produciendo por parte del festival barcelonés. Un hecho que la mayor parte de la escena quiso dejar claro que no era tal. Sobre ello Guijarro considera que “nosotros siempre hemos vivido muy cerca de la escena local. Conociéndola, programando conciertos, y formando parte de ella. Al fin y al cabo todo era una polémica sobre los horarios en qué se programa a estos grupos. Pero si lo miras con distancia y cariño, sí que es verdad que todos no están puestos en horarios estratégicos, pero es muy complicado definir que horario es bueno en un festival como el Primavera Sound. Nosotros abrimos puertas a las cuatro de la tarde y a las cinco ya hay 20.000 personas en el recinto. ¿Es poco público potencial para un grupo? Además la mayoría de ellos son extranjeros y ellos se dedican a ver cosas que no conozcan. Si programas a un grupo de aquí por la noche compitiendo con cabezas de cartel pues seguramente no les estás haciendo un favor. Por lo tanto, cuando haces balance en perspectiva ves que tampoco está tan mal, aunque sí que hay cuestiones concretas que se podrían mejorar.”

Todo ello son pros y contras de un evento tan gigantesco como el PS, que nunca puede llegar a contentar a todo el mundo. Asimismo, el director del festival hace una valoración muy positiva de la edición de este 2012. “Estamos muy contentos con el formato que hemos empezado este año, de cinco días y dos de ellos con conciertos abiertos a la ciudad. Esto la gente lo ha valorado muy bien, en especial el público de fuera, que se encuentra el Arc de Triomf lleno de gente, y estás vendiendo al exterior la marca de la ciudad. Con ello hemos consolidado nuestra opción de hace tiempo. El PS no es un festival que pasa en el Fòrum y nadie se entera, sino que empezamos a invadir la ciudad. El extranjero viene a Barcelona y tiene que vivir el festival con la ciudad. Así que para 2013 estamos trabajando para repetir formato. Y en lo que se refiere a 2012 estamos muy contentos. Nos plantamos en un contexto muy duro, por la crisis y la bajada de venta de entradas, pero hemos podido situarnos prácticamente a nivel de 2011, que fue la edición más exitosa.” Por otra parte, este año trajo consigo otra gran novedad, el desembarco del festival en Portugal. Sobre ello Guijarro también se muestra orgulloso: “A nivel de público la cosa ha ido muy bien. Además ha ido mucho público extranjero, concretamente algo más del 50%. También el espacio resulto magnífico y funcionó muy bien. Nos encontramos mucha gente de Barcelona que nos aseguraba que repetirían el año próximo por la comodidad y tranquilidad del entorno, justamente lo contrario de lo que ocurre en nuestra ciudad. Hay mucha zona verde, con espacios de bosque, y también acabando en el mar. Además el ambiente de la ciudad acompaña con el festival. Estamos contentos y repetiremos en 2013.”

En definitiva, un buen sabor de boca que los responsables del PS esperan repetir en 2013. Albert Guijarro explica que la sensación entre la dirección es de éxito sobre el funcionamiento interno del festival, y que los espectadores así se lo valoran. Un modelo que lleva años funcionando y que piensan seguir apostando por él. Su futuro parece asegurado gracias al gran número de ingresos propios que son capaces de generar. La aportación de las administraciones públicas al Primavera es muy poco representativa del total del presupuesto que se maneja, incluso no llegando a cubrir la inversión que se hace en la ciudad. Pero Albert insiste en la intención de hacer marca del festival y de Barcelona para vender mejor en el extranjero el producto. Una buena situación económica en tiempos de crisis, a diferencia de otros eventos históricos del marco español, como es el caso del FIB, que parece pasar por serios problemas financieros que ponen en duda su continuidad. Con todo, las dificultades de contexto no son ajenas al festival, especialmente con elementos como la subida del IVA cultural hasta el 21%. Sobre ello Albert Guijarro considera que “el tema de la subida impositiva nos hace ser menos competitivos respeto a otros festivales internacionales. En Francia pueden ofrecer más dinero a los artistas porqué en sus entradas solo tienen que pagar un 6% de IVA y sobre un 4% y 8% de SGAE, mientras que para nosotros la tasa impositiva llega al 31%. Todo esto al final provoca que puedas pagar menos por los cachés de los artistas.” Un panorama poco alentador que no nos ha de hacer bajar los brazos. “Respeto a las quejas por la subida del IVA cultural no hemos de dejar de hacer presión porqué no es una cuestión banal, ya que hay empresas que acabaran cerrando por este asunto. Habrá una criba y quedará menos gente en el sector, con lo que se acabará recaudando menos impuestos, que es justo lo contrario de lo que se pretendía. Nosotros ya hemos detectado que muchas giras internacionales están pasando de largo España. A los promotores no les sale a cuenta venir porqué han de pagar demasiados impuestos. Hoy en día los países del este de Europa, por ejemplo, están empezando a crecer y a tener mucha actividad musical, y se están llevando parte de lo que sucedía aquí.”

Así pues, un futuro que se prevé incierto. Pero que no nos quita las ganas de seguir batallando. De continuar disfrutando de nuestras bandas preferidas y de la música en directo. Ir a conciertos y asistir a festivales para seguir emocionándonos con las canciones. Llegar a ver algún día en los escenarios del Fòrum a nuestras bandas favoritas. En este sentido, antes de despedirse, Albert nos confiesa que aún hay muchos grupos que le gustaría llevar al Primavera Sound y que por varios motivos no ha podido traer. El número uno en esta lista es David Bowie, que al parecer estuvo muy cerca de venir antes de retirarse definitivamente de los escenarios. Y también reapariciones soñadas como The Smiths o Talking Heads. Nunca se sabe. Si alguien puede conseguirlo en este país, éste no es otro que el Primavera Sound.

Oscar Villalibre