Entrevista con Martí Sales, cantante, escritor y agitador cultural. Reflexionando sobre la escena indie catalana | Waaau TV


Entrevista con Martí Sales, cantante, escritor y agitador cultural. Reflexionando sobre la escena indie catalana | Waaau TV.

Martí Sales (Barcelona, 1979) es uno de aquellos personajes que uno no sabe del todo bien de dónde saca el tiempo. Su faceta quizás más conocida es la de cantante del grupo catalán Surfing Sirles, que hace pocos meses ha publicado el notable y energético ‘Romaní, semen i sang’ (Bankrobber, 2011). Martí también está detrás del VIII Festival Internacional de Poesía ‘Barcelona Poesía’, que estos días se celebra en la capital catalana. Y para añadir un poco de incertidumbre sobre las horas que tienen los días de este joven hiperactivo, también es escritor. Hace poco ha publicado su tercer libro, ‘Ara és el moment. Breu crònica oral dels indis catalans’ (Amsterdam Llibres). Sobre su difícil catalogación vocacional, dice meridianamente que “de alma y de profesión yo me siento escritor, aunque luego haga muchas otras cosas. Ésta es la que perdura y la que me parece una carrera de fondo en mi vida. Es lo que me hace estar pensando todo el rato”.

Precisamente sobre la que parece ser su vertiente más estomacal y pasional, y sobre este último libro, es sobre lo que queríamos hablar con el bueno de Martí. ‘Ara és el moment’ reproduce una serie de entrevistas a personas relacionados con el mundo de la música (cantantes, representantes, gestores culturales, directores de festivales, periodistas, etc), con los que se procura dar una visión pretendidamente no objetiva sobre la actual situación de la música catalana. Charlar con los protagonistas de esta nueva escena indie nacida en el Principado y reflexionar sobre los porqués, sobre su salud y sobre los tiempos verbales que la conforman. Un fenómeno que empezó con Antònia Font diez años atrás y sigue con una salud inmejorable una década después, con multitud de bandas tocando y sacando discos cada semana. Quizás es un buen momento para reflexionar sobre toda esta realidad. “Cualquier momento para reflexionar es bueno. Sea antes, durante o después. Siempre es bueno charlar y reflexionar sobre algo, porqué en general se hace bastante poco. Todo es muy rápido. No suele encontrarse un espacio dónde crear una idea, desarrollar un concepto, diferir con los demás, etc. Por eso es un buen momento para reflexionar. Y en el caso del libro tiene la parte buena y la mala de ser ahora. Por una parte tiene la energía y el empuje de ser algo que está pasando en este momento, aunque también toda la distorsión inherente de estar cerca, estar dentro, y no verlo bien del todo”. Martí reafirma así que no persigue una voluntad objetiva para explicar la naturaleza del movimiento musical actual, sino que se descubre como un actor dentro de éste y que da voz a lo que le envuelve.

Delimitadas las coordenadas, es tiempo de hablar del concepto que estamos analizando. ¿Qué es esta escena indie catalana? ¿Quién pertenece a ella? ¿De dónde procede? ¿Y qué tienen en común todos los que forman parte de ella? Sobre todas estas preguntas Martí Sales deja las respuestas a los que ha escogido para este libro. Personajes elegidos a dedo, sin esconderse. Gente que le cae bien pero sobretodo con galones para poder hablar de la movida en cuestión, básicamente porqué forman parte de ella desde sus inicios. Nombres como David Carabén, cantante de Mishima; Jordi Llansamà de BCore; Gerardo Sanz, manager de Antònia Font y Mishima; Joan Colomo; Artur Estrada de Nueva Vulcano y programador de Heliogàbal; Anna Cerdà, directora del PopArb; Xavier Riembau del sello Bankrobber o el crítico musical Luis Hidalgo. Todos ellos hace mucho tiempo que perduran en la militancia por su pasión musical, cada uno desde su vértice. Diferentes puntos de vista que a principios de siglo se encontraron con un movimiento musical floreciente. Sobre este momento incipiente, Martí Sales considera que confluyeron diversas acontecimientos. “A partir del 2000 se dieron una serie de circunstancias que engendraron la escena que conocemos. Empezando por la ley del péndulo, del arco temporal de 1991 a 2001, diez años dónde se pasa del boom del rock catalán a todo el desierto que viene después. Por el rechazo estético al movimiento y también por las connotaciones que coge el catalán. Todo pasa por su momento más bajo sobre el 2000, cuando hay una serie de hypes relacionados con el mestizaje, que no acaba de perdurar, ni generar nada, ni de crecer hacia ninguna parte. Y a partir de entonces Antònia Font, la fallida de la industria discográfica, la entrada de internet en las casas, la no posibilidad de ganar dinero con la música, etc. Son toda una serie de elementos que te predisponen a poder acceder a mucha música, que la puedas grabar de forma barata y que no esperes hacer dinero con ella. Si unes todo esto tienes algunos de los motivos que llevan a una serie de jóvenes a hacer música sin vincularse a la escena anterior, con la libertad creativa que todo esto supone.”

Ahora ya sabemos cuándo empieza el cotarro. Unas circunstancias que agrupan a diferentes grupos haciendo música diversa en un mismo territorio. Esto de por sí ya puede generar una escena, pero no sabemos si todos quieren formar parte de ella o existe un elemento globalizador y de unión claro entre todos ellos, más allá de nacer unos cerca de los otros. En referencia a esto, el cantante de Surfing Sirles considera que “hay poco de hegemónico más allá de poder hablar en términos de mercadotecnia. Hay que crear una etiqueta para hablarle a la gente de este movimiento. Es una manera de hacer un hype sobre todo esto. Y ello supone el peligro de hacer crecer la burbuja por parte de los medios generalistas. No hay que sobredimensionar una escena que ya está muy bien como está. Valoremos lo que tenemos y no lo hinchemos más. Quizás no llenaremos el Palau Sant Jordi, y qué? Ya los llenará Ana Belén, y está muy bien que así sea.” Así pues, esta magnificación, que el autor considera muy típica de Catalunya, lleva a poner interrogantes sobre la etiqueta de indie que cuelga de toda esta amalgama de bandas. “Sobre eso sí que creo que la mayoría de formaciones de qué hablamos son indies. Son gente que lleva muchos años haciendo su trabajo de forma paulatina, sin mirar al mainstream de buen principio, como sí han hecho nuevos grupos como Els Catarres, que en dos días ya están haciendo un anuncio para el Ayuntamiento de Barcelona. O Els Amics de les Arts, que hicieron el anuncio de Estrella Damm, y usaron el eslogan ‘Després de Manel, arriben Els Amics de les Arts’. No tengo nada en contra de ellos pero no hay que olvidar que están haciendo un producto, y como tal a mí no me interesa. A mí me interesa la música”. En este sentido añade que “Manel han petado y están en Warner. Y Mishima también, fantástico. Se lo curran mucho, su música puede gustarme más o menos pero es consistente, coherente y hasta ética. Porqué entiendo que Manel hayan dicho que no a ciertas cosas, que Mishima quieran vender más discos pero sin hacer mamarrachadas. Y todo esto es un peligro que está allí; hay que evitar según que caminos”.

Parece pues que en épocas de postmodernismo imperante, las formas y la ética son valores a valorar por algunos. La importancia del camino que se quiere trazar y del trato que cada uno hace de sus raíces y sus inicios. Ello nos lleva a preguntarnos por el futuro de esta escena indie catalana. Para Sales éste parece que será bueno, aunque no posea una bola mágica. “El futuro es de mal predecir porqué hay elementos externos, como los medios de comunicación, que pueden agujerear el concepto. La gente puede llegar a estar harta de oír de la música catalana y sus maravillas. Ahora, las raíces están muy bien ligadas al  suelo. La mayoría de actores de esta escena llevan desde finales de los 90’s relacionados con la música, y esto quieras o no que te acompañe toda la vida. El campo es facundo. Hay una fertilidad que viene de haber cultivado durante muchos años, y que cada día salgan nuevas bandas. Además hay toda una nueva generación que viene apretando y todo se transformará de forma sana”. Sobre este papel de los medios, Martí considera que hay que diferenciar entre los generalistas y los independientes, que han cogido un auge importante con la llegada de internet. Sobre los primeros critica su papel aglutinador y su búsqueda incesante del titular y el éxito superfluo. En cambio, sobre los segundos valora su vocación de plataforma a nuevas bandas y su vertiente entusiasta. Asimismo, sobre elementos perniciosos que pueden malmeter la escena también se muestra contrario al modelo de grandes festival porqué “se cargan la escena de clubes, pagan unas cifras indecentes a los grandes nombres y no tratan con merecimiento a las pequeñas bandas locales que participan en estos eventos. Está muy bien traer a grandes bandas, pero hay que modular el contexto. Como hace poco, que vi a The Magnetic Fields en el Apolo, y fue una experiencia muy bonita”.

Así pues, Martí Sales nos descubre los entresijos de la escena indie catalana sin pesar en sus palabras y con meridiana claridad. Ahuyentando la pontificación conceptual, tan solo invitando a la reflexión y dando argumentos al debate. Sus puntos de vista amplificados en algunas de las entrevistas que podemos leer en ‘Ara és el moment’. Un cómodo viaje por las bastidas de la escena en cuestión que nos ayudará a agregar elementos de análisis.

Y, finalmente, a modo de clausura marca de la casa, dado el carácter audiovisual de Waaau.tv, le preguntamos por algunos videoclips históricos y recientes que le hayan marcado. Nos habla de ‘Chavi’ de Peret y de los últimos vídeos de Mishima y Mates Mates. “También recuerdo un vídeo o una actuación de Raffaella Carrà, toda vestida de cuero, que Iggy Pop a su lado parece un marica”. Y la última pregunta fue sobre si sabía con cuantas As se escribe Waaau. “Tres”, dijo rápido y conciso. Mente despierta.

Entrevista: Oscar Villalibre
Fotos: Pau Pericas

Anuncis

Algunos libros recomendados por algunos ilustres de la cultura indie | Waaau TV


Algunos libros recomendados por algunos ilustres de la cultura indie | Waaau TV.

 

El próximo 23 de abril se celebra Sant Jordi -el día del libro en el resto del país-, la oficiosa Diada en Cataluña en la que libros comparten protagonismo con pétalos rojos. Como en Waaau no estamos muy puestos en la botánica ornamental, preferimos hablar de libros. Para ello hemos recorrido a algunos ilustres para que nos recomienden sus títulos de referencia, aprovechando la jornada literaria que se avecina. No damos algunas recomendaciones para regalar libros porqué nos parece presuntuoso. Solo nos ha movido el interés de saber qué lee la gente de la cultura para ver si se nos despierta el interés o el olfato. Disfruten del menú y, sobretodo, lean. Que comprar libros ya imaginamos que lo harán.

Miqui Puig es músico, escritor, locutor de radio, productor y entusiasta en general. Regenta el club Old Wave New Wave en el Razzmatazz de Barcelona, donde llena la pista y el escenario con bellas canciones y buen gusto atrayendo las propuestas más interesantes de la escena. Su voracidad literaria nos propone tres títulos para tener bien presentes

Un clásico: F. SCOTT FITZGERALD. ‘El gran Gatsby’. Colección Aniversario Losada. No diré que es relectura, mentiría (muchos lo hacen). Cogí hace unos mese este gran clásico porqué alguien me dijo que yo era un poco como Gatsby. Lejos de buscar si soy un impostor, un “bon vivant” o lo que sea, entendí el porqué del mito de este clásico. Toda una lección de ética, estética y miedo.
Una biografía: RICHARD WHITE. ‘Young Soul Rebels / Dexys Midnight Runners’. Omnibus Press. Las biografías solo pueden ser leídas desde dos puntos de vista: el del fan y el del detractor. Con la de los Dexys tienes tela que cortar si lo afrontas desde cualquiera de los dos. Uno de los grupos más grandes de la historia, al menos en casa. La búsqueda, la dureza, el hecho en si de conseguir un objetivo. La locura y la caída de un soñador llamado Kevin Rowland. Uno de mis héroes.
Una perla: DAVID NICHOLLS. ‘Un día’. Columna Edicions. El amor a la novela le pega. La novela quiere y dese que así sea. Nicholls toma como punto de partida una canción del gran Billy Bragg. ¿Hace falta decir nada más? Muchos grandes maestros de la novela británica, desde la contraportada, te dicen que no seas burro y que abras el libro, que quieras a la historia. Una vez lo haces, reconoces que sí, que el amor vale la pena, y novelado aún más.

Joan S. Luna es redactor jefe de la revista Mondosonoro y autor del libro ‘Los colores del underground’ (Astiberri Ediciones), una recopilación de entrevistas a personajes relevantes para entender el surrealismo pop. Además, Joan es uno de los tótems de la prensa musical en este país y una de sus plumas más cargadas de tinta. Sus recomendaciones van llevando a nuevas propuestas. Libros y más libros…

NEILL STRAUSS. ‘Todos te quieren cuando estás muerto’(Editorial Contra) / CHUCK KLOSTERMAN. “Fargo Rock City” (Es Pop)
. Teniendo en cuenta que se me conoce fundamentalmente como crítico musical, no puedo evitar citar dos de los libros musicales con los que mejor lo he pasado en los últimos meses. Un divertidísimo libro de entrevistas de músicos, actores, etcétera (Strauss) y un fantástico relato de cuál es nuestra relación con la música cuando somos unos chavales (Klosterman). Reirán con ambos y desmitificarán mucho todo eso de las estrellas del rock, del pop, del cine…
CHINUA ACHEBE. ‘Todo se desmorona’. (DeBolsillo). Aunque esta edición se publicó hace casi dos años, debo reconocer que ‘Todo se desmorona’ posiblemente sea una de las grandes sorpresas que me he llevado en los últimos tiempos. Empecé a leerlo sencillamente porque no estoy habituado a la literatura africana y porque The Roots le habían dedicado un álbum al libro, pero todo quedó en anécdota desde las primeras páginas. Hace falta leer así para entender lo peor de los choques culturales y de la expansión de Europa en África. Lo mejor que he leído últimamente junto a “Sukkwan Island” de David Vann, “La ruta del tabaco” de Erskine Caldwell, “La hermandad de la uva” de John Fante y “Nunca me abandones” de Kazuo Ishiguro.
GONZALO CALCEDO. ‘Siameses’. (Tropo). Jamás había oído hablar de Gonzalo Calcedo hasta que Tropo Editores editó hace unos meses este recopilatorio de los libros de relatos del autor ‘Otras geografías’ y ‘Liturgia de los ahogados’. Y bendigo el día que llegó a mis manos. Calcedo resultó ser un emotivo -aunque oscuro y muchas veces triste- autor de relatos breves que, lo tengo claro, merece ser reivindicado las veces que haga falta.
Ahora mismo estoy metido en ‘El talent’ (LaBreu)  de JORDI NOPCA. A falta de terminarlo, puedo decirles que estoy gratamente sorprendido con la calidad, tono y ritmo narrativo que este periodista barcelonés ha sido capaz de imprimirle a su primera novela.

Lucía Lijtmaer es periodista, editora y una de aquellas persones que siempre aparecen detrás de todo lo que se cuece con letras en Barcelona. Escribe asiduamente en publicaciones como ADN, Público, Maire Claire y la revista Barcelonès. También es una de las cabezas pensantes de Sigue Leyendo, una novedosa plataforma editorial online. Sus recomendaciones apuntan saber estar y gusto por la clase. Atentos.

CHARLOTTE MENDELSON. ‘Cuando éramos malos’ (Global Rythmn). No había leído nada de esta autora joven, creo que es lo primero que se publica traducido en castellano, y me ha parecido una maravilla. La saga de una familia rica que empieza con una novia plantada en el altar siempre augura lo mejor. Pero este libro tiene además, humor, muerte, sátira…de todo lo más necesario.
MANEL PUIG. ‘La traición de Rita Hayworth’ (Seix Barral). No me canso de recomendar este libro o cualquiera de este autor. Denostado en su momento por ser demasiado pop para unos (¡por escribir sobre personajes obsesionados con actores de Hollywood!), Puig relata con lenguaje popular y preciso la sociedad puritana de la ciudad media argentina: retrógrada, asfixiante, imposible de dejar atrás. Hay que leer a Manuel Puig. Siempre.
MARGARET ATWOOD. ‘El año del diluvio’ (Ediciones B). Eterna finalista del Premio Nobel de Literatura, Atwood lo hace todo bien. Ciencia Ficción, ensayo, poesía, literatura intimista…Aquí narra un mundo post-apocalíptico dónde solo quedan unos chalados ecologistas que han sobrevivido a una hecatombe de la que no sabemos nada. Un par de ellos rememoran el mundo como era antes de esa tragedia. Cyborgs sexualizados, lucha de clases y un estado opresor conforman un libro imprescindible.

Jan Martí es pluriempleado del movimiento cultural barcelonés. Primero (o ya no sabemos si segundo) como miembro del grupo Mendetz, productores de exquisito pop electrónico; y también como creador de la editorial Blackie Books. El sello que ha revolucionado las estanterías de las librerías por la osadía en sus títulos publicados y por el personal diseño de sus productos. Sus recomendaciones vienen de uno de los mejores olfatos para esto, así que apunten.

ROALD DAHL. ‘Les bruixes’. (Editorial Empúries). Un libro inolvidable, con el humor punzante de Dahl, con el que crecí. Una especie de anti-diseño, con una moral bastante original, una ironía siempre presente y un final increíble.
RON CURRIE. ‘Dios ha muerto’. (Seix Barral). En la primera escena Dios, encarnado en una mujer sudanesa, muere a tiros durante la visita de Colin Powell a Darfur. A partir de ahí, la historia de qué haría la humanidad si fuera consciente de qué ya no hay Dios. Perturbador, bonito y muy original.
ASTRID LINDGREN. ‘Pippi Calzaslargas’. (Blackie Books). En algún momento de su vida, todo el mundo ha querido ser Pippi Calzaslargas. Vivir solo, con los animales metidos en casa, sin necesidad de dinero, ni de familia, ni de ir a la escuela, y tener una fuerza superdotada para enfrentarse a las autoridades. Muy indicado para la época represora que vivimos, muy adecuado para quién quiera seguir soñando, y para quién se atreva a crearse unas normas morales propias basadas en la generosidad. Todos queremos ser Pippi.

David Carabén es cantante y líder de Mishima, una de las bandas más certeras del pop autóctono. Además, el frontman catalán es conocido por su gusto refinado en literatura, pues lo aplica sin reparos a sus letras y a los conceptos que envuelven sus discos. Intelectualismo bien intencionado y refinado. Esta es su selección, breve y recibida vía whatsapp debido a compromisos promocionales relacionados con su último disco. Desde aquí le agradecemos haber encontrado un hueco para participar en esta selección.

JORDI LLAVINA. ‘Vetlla’. (Editorial 3 i 4). Su mejor libro de poesía.
OSCAR BROC y TANIT PLANA. ‘ Barcelona és una merda’. (Editorial Contra). Porqué siempre que lo leo me lo paso de fábula.
Hitch-22, la brillante autobiografia de Christopher Hitchens, una vida espectacular al servicio de valores siempre políticamente incorrectos.

Oscar Villalibre